Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

la Verdad Cubana

15/04/2008 GMT -6

PRELUDIO DE LA INVASION

locote @ 10:01



Eran pasadas las cinco de la mañana del 15 de abril de 1961, cuando un grupo de aviones procedentes de Nicaragua se acercaba a las costas cubanas. Un puesto de observación de las FAR en la Isla de la Juventud avisó al país: “Aviones sospechosos han sobrevolado la zona”.

No transcurrió un cuarto de hora y ya la base aérea de San Antonio de los Baños y el redi_contentphp.jpegaeropuerto de Ciudad Libertad, ambos en La Habana, y el aeropuerto de Santiago de Cuba, estaban siendo bombardeados. Artilleros, pilotos y mecánicos ocuparon rápidamente sus puestos. Los primeros, muchachitos de apenas 15 años, pusieron a funcionar todas las piezas antiaéreas en cuestión de segundos.

Cuentan los presentes que ese día, Santiago de Cuba tuvo un despertar temprano y de alarma. Ruido de aviones que surcaban el aire y lanzaban bombas, fuertes explosiones, tableteo de ametralladoras, movilización de milicianos. Mucha incertidumbre sobre lo que acontecía.

En Ciudad de La Habana fuertes explosiones procedentes de la zona de Ciudad Libertad llamaron la atención de los ciudadanos, las columnas de humo aumentaron el sobresalto y la desesperación. Luego vino la certeza del hecho para los residentes en ambas ciudades: aviones mercenarios atacaban los aeropuertos.

La carga mortífera fue “despachada” por ocho bombarderos B-26, tres atacaron el aeropuerto de Ciudad Libertad, otros tres el de San Antonio y dos el de Santiago.

La agresión sorprendió a los defensores de estas instalaciones, pues las naves tenían pintadas las insignias de la Fuerza Aérea Revolucionaria cubana y nuestra Enseña Nacional. Una vez más, el crimen se hizo acompañar del engaño.

El objetivo era destruir los aviones en tierra y privar a Cuba de esos medios para actuar frente a la invasión mercenaria que pocas horas después llegaría por Playa Girón.

Esa misma mañana, en Naciones Unidas, el canciller Raúl Roa pidió la palabra para acusar al gobierno norteamericano como culpable de esa agresión. Sus verdades como puños dejaban sin argumentos al embajador yanqui, Adlai Stevenson.

intranetucicu.jpegLas secuelas de aquel criminal acto fueron siete muertos y cerca de 50 heridos. Entre los fallecidos destaca la figura del joven de 25 años, Eduardo García Delgado, quien alcanzó un lugar significativo en la historia de Cuba al realizar el gesto simbólico de escribir con su sangre el nombre de Fidel, en una puerta, unos instantes antes de fallecer como consecuencia de las heridas sufridas por el ataque.

García Delgado fue uno de los primeros en incorporarse a las Milicias Nacionales Revolucionarias y posteriormente pasó a formar parte de las tropas de la Defensa Antiaérea donde además de artillero fungió como instructor revolucionario. El día de los hechos formaba parte del grupo que protegía el aeropuerto del antiguo campamento de Columbia. Inspirado en su heroico gesto, el poeta Nicolás Guillén creó un poema titulado La sangre numerosa.

Todavía hoy, a 47 años de aquel crimen, en el hangar del aeropuerto Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, están impresos los impactos de la metralla mercenaria. Allí también se puede observar un busto del Titán de Bronce, atravesado su hombro izquierdo por un proyectil enemigo. Como si no descansara su interminable lucha por la libertad de la Patria; este día, recibía una herida más.

Pero ni el bombardeo, ni la posterior agresión pudieron con el empuje de la Revolución que  hoy se consolida aún más y camina con paso firme hacia un futuro lleno de esperanzas.

Comentarios

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis